Rubén Sajem

Soy Farmacéutico egresado de la Universidad de Buenos Aires. Trabajé en  muchos ámbitos ya desde estudiante: hospital público, centros de salud, industria farmacéutica, y farmacia comunitaria. Trabajé incluso en un conocido laboratorio de análisis clínicos. Todas fueron experiencias muy enriquecedoras.

Luego orienté mi especialización hacia la farmacia comunitaria y los servicios farmacéuticos, siempre desde una perspectiva sanitarista. Soy también Licenciado en Psicología, egresado de la UBA, esta carrera entiendo que me permitió sumar otra mirada desde el punto de vista sanitario.

Hace algunos años, sentía que el Colegio no me representaba, ni con sus acciones, ni con los objetivos que yo creo que debemos buscar para nuestra profesión de Farmacéuticos (así con mayúsculas, porque creo que todos la sentimos muy propia). Me decidí a participar porque creo que nuestro reconocimiento profesional depende, inevitablemente, de cómo funcionen y defiendan nuestra profesión nuestras instituciones, nunca lo lograremos individualmente.

La entidad que debe defender nuestro trabajo y nuestra actividad, una vez recibidos, es el Colegio. Para lograrlo, debe continuar siendo abierto, participativo: hoy existen más de 20 comisiones profesionales asesoras en la
Sección de Farmacéuticos, abiertas a todos los colegiados, donde todos pueden participar y ofrecer proyectos. Yo no quiero más un Colegio cerrado, como hubo en otra época: para lograr todo lo que ha logrado esta gestión, fue necesario abrir el Colegio a la participación de todos los colegas. Hoy sabemos que nuestro Colegio nos defiende y nos resguarda, a todos.

Desde hace tres años soy Presidente de la Sección de Farmacéuticos y mis proyectos estarán en la línea de lo que ya se ha venido haciendo: defender las incumbencias, que entiendo que es la tarea prioritaria del Colegio, ya que tiene que ver con el trabajo de los colegas, nos hemos venido ocupando de las que estaban más descuidadas: productos médicos, distribución de medicamentos y droguerías, esterilización, el rol profesional en la farmacia comunitaria, la farmacia magistral. No podemos descuidar ningún área laboral porque nuestra profesión se amplía permanentemente y debemos defenderlas a todas.

También continuar poniendo en valor los Servicios Farmacéuticos en la farmacia comunitaria. Hoy las recomendaciones de los organismos internacionales (OPS/OMS, FIP), que nos representan a los farmacéuticos,
están advirtiendo acerca de un cambio de orientación necesario, para fortalecer nuestra práctica profesional.

Desde la Sección de Farmacéuticos hemos venido implementando, y queremos continuarlas, acciones concretas: el Programa de Revalorización Profesional; el Programa Farmacias Amigables (que busca poner en valor los Servicios Farmacéuticos que se brindan en las farmacias comunitarias); campañas  sanitarias (por ejemplo, para el uso adecuado de medicamentos de venta libre y antibióticos -esta última obtuvo un reconocimiento de la OPS para ser presentada en congresos internacionales); y diversos programas de intervención comunitaria (por ejemplo, la campaña Farmacéuticos contra la violencia de género).

Un gran logro de esta gestión fue la Certificación de Farmacéuticos Especialistas: ya hemos entregado las primeras en Farmacia Hospitalaria y Esterilización, continuaremos con Industria y Farmacia Comunitaria, y
pediremos el reconocimiento de la especialidad Cosmética.

 

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